LA BOMBILLA

(TAZACORTE Y LOS LLANOS DE ARIDANE,

ISLA DE LA PALMA)

 

Suele expresarse el término “playa de la Bombilla”, pero es incorrecto, porque el paraje no es una playa, sino el resto de una colada volcánica procedente de la erupción de un volcán en 1949. La superficie no está formada por materiales sueltos, sino por esos gruesos fragmentos de piedra que allí llaman callaos.

 

 

LA ZONA

La Bombilla es una superficie ocupada por viviendas desde los años cuarenta, antes del primer deslinde. Muchas de ellas son simples chabolas que se aglutinan con desorden. Después se practicaron dos, el último de los cuales incorpora al dominio público todos los terrenos al pie del acantilado, a pesar de que el agua no llega ni puede llegar tan lejos y de que la superficie no es de playa. Es como si la Dirección General de Costas, ante la escasez de playas en la isla (y por tanto de negocio turístico) hubiera decidido apropiarse de la zona para formar ahí una playa artificial que contribuya al desarrollo turístico de la isla. Aunque sea a costa de los habitantes de la Bombilla, muchos de los cuáles no tienen a dónde ir..

 

EL PROBLEMA

Después de aprobarse el deslinde, en 1.998, la Dirección General de Costas tramitó un proyecto de acondicionamiento medioambiental integral de la zona, que básicamente persigue transformarla artificialmente en la playa que no es mediante una intervención dura y traumática que incluye la desaparición de los callaos naturales, el aplanamiento de la zona y el vertido en ella de arena procedente de cantera. Por supuesto, expulsando antes a los vecinos y echando a tierra sus viviendas. A este fin han comenzado los expedientes de recuperación posesoria de oficio, que son procedimientos sumarios previstos en la ley para los casos de ocupaciones ilegales del dominio público, pero que la Administración emplea contra todo tipo de propietarios, aunque sus viviendas y propiedades sean anteriores al primer deslinde, estén inscritas en el Registro de la Propiedad e incluso daten de mitad del siglo XIX (como he visto en algunos casos).

 

EL DIAGNÓSTICO

La Asociación de Vecinos me llamó en septiembre de 2007 y pude volar a la isla en octubre. Después de estudiar en Madrid el deslinde de los Llanos de Aridane, en Santa Cruz de Tenerife el de Tazacorte y en este último municipio el  Proyecto de Acondicionamiento Medioambiental Integral, y después de ver la isla y conversar con los afectados sobre su problema y sobre el estado del turismo en general, llegué a la conclusión de que, al estar la isla de la Palma muy retrasada en desarrollo turístico en comparación con Tenerife, Las Palmas o Lanzarote, sus autoridades desean cambiar la cosas incluso forzando la configuración del litoral, ya que, como incluso reconoce el Proyecto, La Palma carece de playas de origen marino. Y sin playas no hay turismo, ni tampoco dinero ni desarrollo (si se considera que el desarrollo ha de venir solo del turismo). En consecuencia, el Ministerio de Medio Ambiente, a pesar de que sus competencias se limitan a conservar y gestionar el dominio público costero, se ha metido a fomentar el turismo y aumentar la presión sobre la costa mediante la empresa de cambiar artificialmente su configuración para hacer en la Bombilla una playa.

 

A pesar de que este proceso supone que la sociedad está causando a los habitantes de la Bombilla una molestia y les está pidiendo un favor, nadie parece que haya contado ni con ellos ni con sus derechos, con la digna excepción de las personas que carezcan de otra vivienda, para las que es justo reconocer que se ha puesto en marcha un plan de viviendas sociales incluidas dentro del casco urbano. Pero los vecinos piden su realojo en condiciones semejantes a las ya existentes en la Bombilla, es decir, que se les construya otra aldea lo más cerca posible de sus actuales viviendas. Esto plantea diversos problemas relacionados con la ordenación del territorio, que en principio no parece que ni siquiera se hayan intentado abordar.

 

LA SOLUCIÓN

Es raro pero cierto: Aún no he estudiado un expediente de la Dirección General de Costas sin encontrar defectos. Y así también en este caso. Los deslindes carecen de justificación y proponen una interpretación de la ley de costas ridículamente retroactiva, al remontarse al final de la glaciación Würm, cuando el deshielo produjo una subida del nivel del mar de 30 metros sobre el actual, para justificar que el acantilado, hoy alejadísimo del mar, es obra del modelado costero y por lo tanto dominio público. Los responsables de esta justificación ni siquiera aciertan en la datación. Dicen que el final del Würm se produjo hace 6.000 años. Soy también arqueólogo y he estudiado bastante bien las glaciaciones, por lo que sé que la glaciación Würm concluyó hace entre doce mil y catorce mil años. Es justamente ese deshielo lo que marca el paso de un subperiodo a otro de la era cuaternaria en la que nos encontramos (el paso del Pleistoceno al Holoceno).

 

En cuanto al proyecto de acondicionamiento integral medioambiental, nada más leerlo encontré en él defectos graves e invalidantes que tienen que ver con el fondo del asunto y que afectan a la viabilidad legal del proyecto en sí mismo, al menos en parte.

 

En lo tocante a la reubicación, si fuera posible mover a los políticos de Canarias, la Bombilla podría llegar a ser un ejemplo de gestión dialogada y satisfactoria de una crisis grave, que afecta a más de doscientas familias. La Dirección General de Costas estaría simplemente encantada de que la gente se marchara sin conflictos, y la ocasión parece propicia para construir un nuevo pueblo marinero, de estilo tradicional palmero, que debería constituir a mi juicio la base de un desarrollo turístico compatible con el carácter y personalidad de la isla, su cultura,  s arquitectura y sus costumbres.

 

LA INICIATIVA

Inmediatamente hemos puesto en marcha las siguientes iniciativas: Hemos impugnado ante la Audiencia Nacional el Proyecto de Adecuación Medioambiental Integral, y vamos a impugnar los deslindes aprobados en la zona. Hemos formulado una solicitud de nuevo deslinde para acomodarlo a las condiciones geomorfológicos reales de la zona. Y nos hemos dirigido por escrito al alcalde de Tazacorte, Presidente del Cabildo y Consejería de Territorio y Medio Ambiente, para proponer una solución razonable y digna en orden a una reubicación de los vecinos en las condiciones deseadas. Hemos dado traslado de todo ello a la prensa y vamos a esperar a los resultados.

 

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