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En la sección Lanzarote
José Ortega, abogado de los vecinos del pueblo de El
Golfo
“Nadie puede decir siendo
fiel a la verdad que las viviendas de El Golfo no se van a derribar”
“Las consecuencias de un deslinde de dominio público están
en la ley y no depende del talante de un consejero ni de un director ni de un
ministro”
Crónicas · 27 de septiembre de
2006
-El consejero de
Política Territorial y Medio Ambiente del Cabildo, Carlos Espino, hacía
pública este mismo viernes una nota de prensa tras la reunión mantenida con
el director general de Costas, José Fernández, en la que confirmaba que el
Ministerio Público no iba a demoler las viviendas de El Golfo.
A
mi esas cosas me sorprenden mucho y sin perjuicio del respeto al consejero y
a lo que ha aportado en esta crisis, desde luego esto yo no lo puedo
compartir y tengo que lanzar un mensaje de cautela a la sociedad porque sobre
todo tiene que saber la verdad. Absolutamente nadie puede decir siendo fiel a
la verdad que eso no se va a derribar, simplemente porque los efectos de un
deslinde, las consecuencias de un deslinde de dominio público, están en la
ley. Y no depende del talante de un consejero ni de un director ni de un
político ni de un ministro. Yo he llegado a leer incluso en el periódico cosas
tan extrañas como que el Ministerio de Medio Ambiente sólo tiene la
competencia para deslindar pero no para derribar. Y esto no se le puede decir
a la gente, porque no es cierto. Es que yo no solamente es que sé leer y leo
la ley y sé lo que dice la ley, es que he visto derribos del Ministerio de
Medio Ambiente y muy duros y eficaces. O sea, que sí que hay que tranquilizar
al pueblo de El Golfo pero diciéndole la verdad y las cosas como son.
-¿Entonces, eso
es para encubrir una actuación posterior, porque todos los vecinos recibieron
sus cartas?
Sí.
-Da la impresión
de que ustedes lo que se ha hecho es ‘alborotar el gallinero’ alarmando a la
población.
Se
ha ‘alboratado el gallinero’ de una forma curiosa porque después de 13 años
de tramitación del expediente aquí se veía el problema, se veía el problema,
pero parecía que no iba a llegar nunca como el cuento del lobo y nadie había
hecho, me refiero a las instituciones públicas que están implicadas no porque
El Golfo esté en su territorio sino porque la Ley de Costas prevé unos
informes que son preceptivos, que son obligados, los informes necesarios. Un
informe que tiene que emitir el Ayuntamiento y un informe que tiene que
emitir en este caso el Gobierno de Canarias. Y ni el Ayuntamiento ni el
Gobierno de Canarias lo hicieron a pesar de que el 27 de enero de 1994 el
responsable del expediente les pidió el informe. Un informe, ya digo,
preceptivo. Después de que nadie hizo nada, a mi me pidieron opinión y
entonces yo hice lo que hay que hacer, que es leerse el expediente porque si
no, no sabemos de qué estamos hablando. Entonces vi el problema, por lo menos
el problema de la servidumbre de 100 metros, y realmente que casi no tenía
que haber sido problema, porque era un asunto que se podía arreglar con ese
certificado que ya todo el mundo sabe lo que es. Y claro, como era tan
simple, porque realmente era simple y fácil, y lo he puesto de manifiesto en
las reuniones con la presidenta del Cabildo, con el consejero y con el
Ayuntamiento, y el revuelo es porque ahora se acusan los unos a los otros de
por qué no lo hicieron, quién se olvidó, que es que yo quería pero no podía,
etc.. Pero es un revuelo tonto porque lo que hay que hacer es estar
satisfecho de que aún tiene arreglo, está bien. Se han pasado 13 años sin
hacer nada, bueno ya está, pero mira el recurso de reposición ya está hecho y
el tema de la rectificación de la servidumbre de protección a 20 metros está
en marcha y yo creo que debería funcionar sin necesidad de irse a la
Audiencia Nacional.
-Una cosa que
llama la atención es que ni el Ayuntamiento de Yaiza ni el Cabildo ni el
Gobierno de Canarias hicieran nada en estos 13 años.
No,
no. La realidad es que desde el primer momento en el que la intervención en
el expediente se configuraba como una obligación, que es el momento de los
informes preceptivos que emiten como autoridad pública, hasta todo el
desarrollo del expediente en el cual se podía haber comparecido como
interesado también, no hubo ninguna actuación de las administraciones
afectadas. El Ayuntamiento lo hizo, cierto que la intervención del
Ayuntamiento es muy contradictoria porque cuando tiene la oportunidad de
comparecer en el expediente como autoridad pública y emitir el informe que
exige la ley no lo hizo, sin embargo un tiempo después comparece y formula
unas alegaciones, lo cual no está mal, por una parte no está mal pero por
otra parte si contrasta con la primera actitud, pues es una pena porque
digamos bajan del pedestal de autoridad pública y se ponen al nivel de
cualquier otro afectado. Y entonces formulan unas alegaciones con más o menos
contenido y ahí fueron trabajando. Después, parece ser que hicieron un modelo
de alegaciones a los interesados... Pero es muy curioso porque en ese modelo
de alegaciones en el último párrafo ya se decía que El Golfo era un núcleo de
población consolidado o algo parecido. Pero claro, es que decirlo así es como
no decir nada, porque si tú eres órgano competente en materia urbanística y
tú eres el que puede emitir el certificado que le da valor a eso y que es lo
que exigen los tribunales, lo que exige el reglamento de Costas para
acreditar eso que tú estás diciendo, si tú no lo acreditas, lo único que
estás demostrando es que ni te conoces el expediente ni estás comprometido a
tope con los vecinos. Lo que quieres es estar ahí para que vean que sí, que
haces un escrito, pero digamos que con poca pasión.
-¿Objetivamente
cree que el vecino puede estar tranquilo?
El
vecino puede estar tranquilo dentro de la estrecha vigilancia que necesita
esta situación, porque las cosas no son ni como el titular de prensa que leí
el día en que me bajé del avión que decía que era una catástrofe, el
holocausto y que todas las casas se iban a tirar abajo ni tampoco como se ha
querido lanzar a la sociedad. Ese mensaje rarito de todos los altos cargos
representantes que viajaban a la Dirección General de Costas la semana pasada
para buscar una solución y se venían completamente con las manos vacías
porque no tenían nada que ofrecer, excepto el mensaje de la tranquilidad, de
calma, de parsimonia que me parece que es como el mensaje del sacerdote al
señor al que van a ahorcar, a los condenados a muerte. Entonces tienen que
estar tranquilos los vecinos, yo creo que los vecinos sí que tienen que estar
tranquilos pero no porque les larguen un mensaje abstracto y bastante vacío
de contenido como se ha hecho, sino porque el tema está atendido desde el
punto de vista jurídico. El tema está atendido, vamos a tramitar recurso de
reposición. Posteriormente lo más normal es que nos tengamos que ir a un
contencioso administrativo por la calificación de dominio público de las
viviendas de la primera línea. Pero ambos recursos, ni el administrativo ni
el judicial, no paralizan la ejecución de la resolución, lo que quiere decir
que en teoría se puede ejecutar y en teoría podrían venir las máquinas pero
yo creo que no lo van a hacer inmediatamente.
-Hasta después de
las elecciones, nada.
Es
evidente que el tema de las elecciones está gravitando pero sin necesidad de
incluir temas de política pura como es éste, yo lo que he visto es que la
demarcación de Costas sobre todo se compromete al desgaste político que
significan los derribos y todo esto solamente cuando hay una obra pública ya
por el medio, especialmente los paseos marítimos. Y aquí el tema es un
poquito ambiguo porque oficialmente Costas no tiene un proyecto de paseo
marítimo pero el Ayuntamiento sí que lo tiene, es el proyecto de este señor
de Holanda que le propone una cosa que llama Boulevar, que es la carretera
hecha peatonal, y en ese proyecto las viviendas de primera línea permanecen.
O sea, yo no he visto en el gráfico de Inés Rojas que desaparezcan las
viviendas pero claro esto tampoco es cosa de Van Berkel, es cosa de Costas,
con lo cual si Costas ve que ahí le hacen un paseo peatonal, qué cosa más
parecida a un paseo marítimo, que es el paseo peatonal del señor Van Berkel,
entonces a lo mejor puede considerar apropiado la demolición de las viviendas
de la primera línea y ya tenemos paseo marítimo y además nos lo hace el
Ayuntamiento. No lo sé, todo es especulativo. En todo caso con lo que nos
tenemos que quedar es, primero, con que los vecinos tienen razón y yo le digo
que la Dirección General de Costas no tiene razón ni en el tema de
servidumbre de protección ni en el tema del dominio público tampoco. Después,
quizás también nos tendríamos que quedar con un dato muy interesante, que es
lo que yo he sacado incluso políticamente estos días que he pasado allí, y es
que los vecinos han demostrado tal unión, tal solidaridad, hasta el extremo
que incluso los que no estaban afectados se querían comprometer también en la
defensa común, que a mi me parece que el pueblo de El Golfo le ha pasado por
encima a los políticos completamente, como una apisonadora. Y esto quizás sea
una buena lección que tendrían que sacar también los propios políticos.
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