BAJO LA CUESTA

(CANDELARIA, TENERIFE)

 

 

LA ZONA

Bajo la cuesta es un conjunto de unas cincuenta viviendas adosadas al pie de un acantilado y construidas sobre la berma.

 

 

EL PROBLEMA

En 1969 se aprobó un deslinde de zona marítimo terrestre y los propietarios de los terrenos construyeron tierra adentro del mismo, obteniendo en su momento la calificación de suelo urbano y siendo felices en sus viviendas hasta que el deslinde aprobado en 2006 las incluyó en su práctica totalidad dentro del Dominio Público Marítimo Terrestre.

De forma tan desagradable como sorprendente, los vecinos son acusados de haberse apropiado ilegítimamente del terreno y de haber construido desde el primer momento en el dominio público.

 

 

Asamblea de vecinos. Julio de 2007

 

EL DIAGNÓSTICO

El deslinde de 2006 pretende ratificar el anterior, pero los técnicos de la Demarcación de Costas cometieron un error de replanteo de la línea antigua. Este error es bastante frecuente, porque en aquellos deslindes primitivos los hitos, a diferencia de lo que sucede hoy, no vienen determinados por coordenadas geográficas, por lo que su situación sobre el terreno se refiere al hito inmediatamente anterior, según una distancia y un rumbo. Se establecían entonces determinados fijos e indiscutibles sobre el terreno para que sirvieran de base a futuros replanteos, pero aquí no existen, porque la central eléctrica UNELCO, cercana a las viviendas, se construyó justo encima de los puntos fijos en cuestión, sin que nadie tuviera el menor cuidado. 

 

Como consecuencia de estos errores groseros, la Demarcación de Costas de Tenerife dibujó la línea en cotas de hasta cuarenta metros, sin darse cuenta de que eso significaba que en Candelaria se habían producido tsunamis (puesto que la línea, al no haber playa, define el alcance de los temporales). Es patético ¿verdad? Pues también lo es que la línea en la cercana estación de UNELCO esté en cotas de cinco metros. Esto significa que la ola solo alcanza cinco metros en la propiedad de una empresa forrada de dinero y superinfluyente, pero en la zona vecina, donde viven los trabajadores que, como siempre digo, madrugan y trabajan duro para ganar un sueldecito, la ola alcanza veinte, treinta y hasta cuarenta metros.

 

Como se puede comprobar, la ola tiene un alcance selectivo según el nivel de renta, y la naturaleza respeta a los ricos y se ceba con los modestos. Al menos así lo ve la Dirección General de Costas.

 

LA SOLUCIÓN

Los desastres y desbarajustes de los técnicos deben corregirse con otros informes técnicos, mejor fundados y elaborados. Fundamentalmente he puesto a trabajar a un topógrafo que le ha puesto bastante coraje.

 

LA INICIATIVA

Tengo en trámite el recurso contencioso administrativo ante la Audiencia Nacional y todos tenemos muchas esperanzas de que salga adelante.

 

 

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