Los propietarios afectados por el deslinde de la playa
de Bellreguard se constituyeron ayer en una asociación para la defensa y
conservación de la playa de Bellreguard. Asimismo, el Ayuntamiento ha
presentado alegaciones ante Costas, al recaer en la zona delimitada varias
vías públicas municipales.
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Junta directiva de la Asociación de Bellreguard.
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Los vecinos afectados por el deslinde de la playa de Bellreguard
se constituyeron ayer en una Asociación con el objeto de ejercer sus derechos
ante la Administración y paralizar el proceso marcado por Costas.
Mariola Grande fue elegida presidenta de la agrupación, así como su junta
directiva, compuesta por once miembros que contará con Rafael Rodes y
Federico Munguía como vicepresidentes, María Valmaña como secretaria y Eva
Valmaña como tesorera. Asimismo, las vocalías estarán integradas por Rafael
Soler, Luís Mascarell, Sonia Cimadevilla, Mª Carmen Giner, Joaquín Femenia y
Juan R. Guarner.
“Nuestro primer objetivo será fijar las directrices que, con ayuda de nuestro
abogado, debamos tomar dado que la afección de nuestras propiedades por el deslinde
que se plantea, es consecuencia de una actuación de la propia Administración
tanto por el retranqueo del paseo como por la acción contrastada y estudiada
del puerto de Gandia”, manifestó Grande a LAS PROVINCIAS.
Así las cosas, al ser la acción marítima un fenómeno no delimitado, el ámbito
de actuación de la Asociación no se ceñirá exclusivamente a la zona de
Bellreguard, y pondrá especial atención ante cualquier obra pública que pueda
afectar al litoral. La Asociación será pionera en el Estado en contemplar
entre sus fines “la defensa de la tierra firme frente al avance del mar”.
Asimismo, en el transcurso de la reunión, el abogado José Ortega notificó un
hecho que, si bien no tendría plena eficacia para frenar el expediente de
deslinde, proporciona al Ayuntamiento el derecho a incoar un expediente por
responsabilidad patrimonial de la Administración, al haber actuado ésta sobre
unos terrenos ajenos a su propiedad.
Y es que el Ayuntamiento no cedió a Costas los terrenos de la antigua vía
pública municipal de la zona norte sobre la que se construyó el actual paseo,
cuyo retranqueo hacia el interior ha motivado la actual propuesta de
deslinde.
Así desprende del expediente consultado por el abogado de los afectados y del
escrito del ingeniero jefe de la Demarcación de Costas, de 22 de octubre de
2002, solicitando al Ayuntamiento de Bellreguard el “certificado de la cesión
de los terrenos”, ya que según se apunta en dicha solicitud de la Demarcación
“en su momento no quedó reflejado en ningún escrito”. Compromiso que no
consta en el Ayuntamiento, así como tampoco convenio alguno referente a la
cesión, que en todo caso “debería haber sido debidamente documentado y
registrado”, como hace constar el Ayuntamiento en las alegaciones presentadas
ante la Demarcación.
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